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Las fantasias de 'El Criada Sumisa' en tu idioma

martes, 1 de noviembre de 2011

¡Feliz y tenebroso Halloween 2011!

"Un poco de terror siempre es necesario."
Mao Zedong
¡Truco o Trato!

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Mi cambio repentino

Hola a todos. Me describo un poco, cuando pasó lo que les voy a contar tenía 28 años, ahora tengo 33, soy alto blanco, delgado, atlético, facciones finas. Estaba despechado pues mi novia acababa de dejarme por otro, un tal Ricky que era uno de los galancitos de la urbanización, entonces mis amigos me invitaron a tomar unas cervezas me acuerdo que faltaban como 15 días para Halloween, los nombres de mis amigos son Luis, Juan y Leo. Luego que salimos del local mareados por el alcohol pasamos en el carro de Luis por la Av. Libertador, aquí en Caracas es donde se paran los transformistas a buscar clientela, lo que hacemos es decirles cosas y molestarlos, nos metemos con “ellas “ y luego nos vamos. Dejamos a Leo en su casa la cual queda a una cuadra del Edif. donde vivimos Luis Juan y yo, ojo cada uno en apartamentos distintos, aún vivimos cada uno con nuestros respectivos padres. Apenas dejamos a Leo empezaron Luis y Juan a decir que habían visto que Leo miraba a los transformistas con real deseo y que cuando les decíamos cosas él los defendía y trataba de que no nos metiéramos con “ ellas “ decían que ese Leo es medio maricón porque le gustan los transformistas entonces nos reíamos y así llegamos al Edif. y cada uno se fue para su apartamento.

Al acostarme comencé a pensar en los transformistas que habíamos visto, la verdad nunca les había dado mucha importancia, si me llamaban un poco la atención, claro cuando andaba con mis amigos disimulaba mi interés hacia “ ellas “ pero sentía algo raro, no sé si era que me gustaban o solo me daba curiosidad verlas, esa noche terminé haciéndome una rica paja, pensando en una que había visto catira tetona, luego que acabé quedé intrigado por haberme excitado con esa fantasía tan rara.

Al día siguiente nos conseguimos en casa de Luis, por supuesto, Luis, Juan y yo, cuando entré a su apartamento sentí cierta complicidad entre ellos como que tenían algo cuadrado o algo así pero no le dí importancia los saludé y estuvimos un rato hablando, ellos comenzaron a comentar lo del día anterior sobre Leo que le gustan los transformistas, luego de hablar por un rato llegaron a la conclusión que debíamos planear algo para que quedara al descubierto su raro gusto, sin darme cuenta ya estaban cuadrando que para la fiesta de Halloween alguno de nosotros debía ir disfrazado de mujer y tratar de conquistar a Leo para ver su reacción y dejarlo en evidencia para burlarnos de él, resulta que el escogido fui yo (allí recordé lo que sentí al entrar en el apartamento ), me escogieron a mi porque soy alto, delgado, blanco, lampiño y además mis facciones son finas, al principio me negué por supuesto, pero ellos insistían en que era para joder a Leo y burlarnos de él, que ellos iban a comprar el disfraz y todos los accesorios, a la final luego de tanta insistencia acepté ser yo, también me dijeron que me tomara unas pastillas anticonceptivas, me negué por supuesto, pero entonces me dijeron que eran solo 15 días, que no me iba a pasar nada que solo me iban a suavizar la piel y me harían crecer un poco las nalgas que me vería más femenina para que Leo cayera en la trampa, que eso luego se me pasaba, me decían que si yo no confiaba en mi masculinidad y claro al caer por ahí acepté con algo de temor, luego de hablar de otros temas Luis fue al cuarto y me trajo una caja de anticonceptivos y allí frente a ellos me tomé la primera, comenzaron a joderme diciendo que si ya me sentía toda una nenita por la pastilla y trataban de abrazarme y besarme pero claro todo en broma. Al salir del apartamento sentí que me había metido en algo que me traería consecuencias pero bueno no le dí mucha importancia.

Al tercer día de estar tomando las pastillas comencé a sentir que mis nalgas crecían, las sentía super suaves, gorditas y redondeadas, el poco vello que tenían se desapareció, en general mi piel estaba más suave, al cuarto día me sentía bien excitado pero era raro andaba full caliente pero el pene se me paraba menos que de costumbre y andaba con cojonera ( molestia al tener las bolas llenas de leche ) me hice la paja 2 veces para poder vaciarlas pero igual seguía excitado, al acabar el pene no estaba en su mayor erección eran acabadas diferentes, como dándole mayor importancia al hecho de deshacerse de la leche.

Andaba siempre excitado pensaba más en sexo que de costumbre y no se si es que estaba sugestionado por el hecho de estar tomando las pastillas o que andaba siempre caliente pero al cruzarme en la calle con hombres que me miraban me sorprendí a mi mismo bajando la mirada y mirándoles su paquete que tal? Una vez que tomé el metro en horas pico un tipo venía caminando como escogiendo donde colocarse para esperar el tren me miró y bajé la mirada a mirarle lo “ suyo”, tenia pantalón de vestir algo apretado por lo que su paquete se veía bastante marcado pero creo que se dio cuenta de que le miré entonces el tipo se quedó cerca de mí y me miraba de reojo ya en ese momento empecé a hacerme el loco y evitaba mirarlo para que pensara que se había equivocado conmigo, cuando llegó el tren resulta que venía full me subí y el tipo se colocó detrás de mí, allí pensé coño esto te pasa por andar de maricón, además traía puesto un mono de tela bien delgada que me marcaba bastante las nalgas, traté de colocarme lo más lejos posible pero que va con lo full que venía y con lo descarado que trataba de acercarse no pude evitar que cuando arrancamos lo sentí por primera vez en mis nalgas, Diossss no sabía que mis nalgas eran tan sensibles, al principio lo sentía poco pero con los movimientos parece que se le paró porque lo sentía bastante, estaba duro y grande, me dije a mi mismo: cosa más grande¡¡ tratando de no darle importancia a la recostada que me estaban dando.

El tipo seguía insistiendo y yo trataba de alejarme pero poco a poco no se porque razón comencé a ponerme como flojo, si eso es, aflojé y me coloqué de tal forma que quedó su pene entre mis dos nalgas, me excité mucho, mi respiración se aceleró, sentir a ese tipo caliente detrás de mi recostándome su cosota era de lo más divino, jamás imaginé que una situación así podía calentarme tanto, ya al llegar a la próxima estación yo me movía para sentirlo y complacerlo y cuando un tipo que se había montado se colocó como para incomodar nuestro morboseo me moví de tal forma para que continuáramos así bien juntos, claro él se dio cuenta y comenzó a tocarme también con sus manos y me apretaba fuerte contra él yo me sentía full caliente me encantaba que me tocara las nalgas, así estuvimos como 3 estaciones, cuando llegamos a estaciones menos congestionadas él se bajó, creo que había acabado dentro de su pantalón.

Esa noche acostado recordé a los transformistas, no sé porque comencé a pensar porque un hombre le gustaría vestirse así, que lo motivó, en eso estaba cuando comencé a imaginarme siendo una de ellas, como se sentiría vestirse así, operarse las tetas y salir a caminar por la Av. Libertador buscando machos que le paguen por sexo, me imaginaba caminando por la calle vestida de nena, lo que más me excitaba era la idea de poder calentar a otro hombre. Al otro día cuando me quedé solo en casa busqué entre la ropa de mi hermana hilos dentales y me los puse, el solo contacto de esa delgada tela con mis piernas hizo que se me parara, al verme en el espejo con esa tirita metida entre los 2 cachetes hizo que me excitara muchísimo, que ricura, que bien se sentía eso, además sentía la necesidad de que alguien me viera así que me admirara, pues me tuve que hacer la paja nuevamente. Desde ese día varias veces salía y en vez de interiores me ponía hilos dentales de mi hermana, pero cuando los tenía puestos sentía la necesidad de que algún hombre se diera cuenta, entonces recordé cuando una mujer se sienta o se agacha y se le ve la tira del hilo dental, decidí tratar de enseñarlo de esa forma, la verdad no sé ni que buscaba, solo sentía la necesidad de que algún hombre me viera que usaba hilo dental de mujer. Hice varias pruebas en mi casa, hasta que encontré el jean que tenía el corte más bajo y además me quedaba algo flojo, además busqué una franela bien corta de manera que al sentarme o agacharme se me viera la tirita del hilo también probé con cacheteros con encaje, que rico se amoldan los cacheteros a las nalgas. Salí a dar un paseo por un centro comercial aquí en Caracas, decidí ponerme un hilo dental negro ya que mi piel es blanca y así destacaría más. Por si acaso me coloqué primero el hilo, segundo un interior de tela bien delgada tipo bóxer y arriba el jean, a penas llegué fui directo a los baños, allí me metí en un cubículo me bajé el jean y me doblé el interior hacia abajo lo más posible de forma que no se viera al sentarme me acomodé el hilo y lo coloqué en su lugar, lo hice así por si acaso cualquier cosa, uno nunca sabe, me subía el interior y aquí no ha pasado nada jaja. Salí del baño, y paseando por los pasillos estaba excitado, quería encontrar a algún hombre solo para tratar de que notara que tenía un hilo, la verdad de físico ni lo había pensado, me daba igual como fuera, bueno pensé que al menos debía ser mayor de 30 años. Pensé en ir a comer a un restaurante de comida rápida, las sillas siempre tienen el respaldo con huecos, además por experiencia sé que es fácil ver los hilos ya que más de una vez se los he visto a las mujeres cuando he ido a comer allí. Claro mi idea no era que todos los que voltearan me vieran y se burlaran de mí, lo que quería era quedar en alguna mesa en la que solo tuviera una a mis espaldas y que fuera ocupada por solo un hombre, jaja estaba como difícil, bueno agarré mi comida y me senté casi al final del pasillo dándole la espalda a la última mesa la cual en ese momento estaba ocupada por una pareja así que traté que la franela me tapara de manera de no enseñar el hilo. Comí lentamente, estaba nervioso, cuando la pareja se fue se sentó una mujer sola, así que desistí y me fui, me sentía frustrado, no sé porque, la verdad nunca me había sentido tan desmoralizado, por los mismos pasillos de forma disimulada iba acomodándome el interior y luego me fui. No entendía algo como eso podía hacerme sentir tan mal.

Al otro día lo intenté de nuevo, iba un poco más descarado, salí de mi casa ya preparado, interior a media nalga y el hilo en su lugar, me aflojé lo más que pude la correa, incluso al levantar los brazos se me levantaba la franela y se me veían las tiras del hilo por los lados, al sentarme se veía el triangulito de atrás, fui al mismo sitio y me senté en la misma mesa luego que ya tenía como media hora sentado esperando al fin se sentó un hombre solo, a penas se sentó comencé a estirarme el jean hacia abajo con movimientos bien disimulados, estaba super nervioso, la respiración la tenía acelerada, cuando ya sentí que si me miraba se daría cuenta me quedé quieto y trataba de ver de reojo si había una reacción o no sé que pero nada no lograba verlo, estando sentado me agaché a amarrarme las trenzas y allí estaba seguro que me había visto el hilo así que me senté tranquilo como esperando, pues nada el tipo terminó y se fue, no sé si me vio pero por lo menos no mostró ninguna reacción, igualmente al día anterior me fui frustrado.

Al tercer día intenté con un cachetero, esta vez sin interiores, pero con el hilo abajo, es decir, en vez de interior me puse el cachetero, es fácil ver un cachetero negro con encaje en una piel blanca, cuando me dirigía al restaurante un tipo bien maduro se me quedó viendo y yo a él, miré su paquete y pasamos de largo, me paré un una baranda y volteé disimuladamente pero él no frenó, siguió de largo, ¿que me pasaba? Ya parecía yo el propio gay… no le dí importancia y entré al restaurante, me senté en la primera mesa saliendo de los baños, esta vez aposté por los que entran al baño que al salir me vieran, me senté a comer todo nervioso y esperé, esta vez no estaba pendiente del de atrás así que comencé a mirar a todos los que tenía al frente buscando hombres solos, había uno haciéndome ojitos pero terminó y se fue, de repente entró un moreno como de 40 años, fornido con algo de panza, y no se detuvo en la cola para pedir, fue directo hacia los baños, entró y ni me vio, yo sabía que él era el único en el baño en esos momentos por lo que me preparé, me bajé el jean lo más que pude y arrugué lo más posible la franela hacia arriba, estaba bien nervioso esperando, cuando oí la puerta me agaché a amarrarme la trenza, cuando me levanté lo miré ya de espaldas y al final del pasillo cuando cruzó en una esquina cerca de donde se hace la cola para pedir la comida volteó y nos miramos, me dije a mi mismo, al fin!!, pensé que haría la cola para pedir comida pero nada se fue, cuando decidí irme iba hacia la puerta vi que el maduro que había visto por los pasillos estaba en la puerta mirando una publicidad con alguna comida en promoción, entonces me dije: no me puedo ir!!, me metí nuevamente en la cola que ahora estaba más larga, estaba nervioso, ansioso, volteé hacia la puerta y seguía mirando el pendón, al sentir mi mirada me miró sin moverse y yo volteé hacia el otro lado, me pregunté a mi mismo: ¿se acordará que nos miramos por los pasillos? ¿Entrará o se irá?

Esperé unos segundos y miré de reojo y venía hacia mí, se colocó detrás de mí, al principio algo alejado, yo volteé y nos miramos, era un Sr como de 55 años, era un poco más bajo que yo, me miraba como con curiosidad como si quisiera saber algo de mí, yo me colocaba de espaldas a él porque no quería que me hablara, sentía que si lo hacía se acabaría el morbo de la situación, pensé este es el momento, me agaché a amarrarme las trenzas de los zapatos tratando de enseñarle el cachetero, me levanté y sentí que me miraba con más insistencia todavía por lo que supuse que me lo había visto, cuando llegó alguien detrás de él entonces sentí que se acercó, cuando avanzaba la cola nos movíamos y sentía que cada vez lo tenía más cerca, delante de mí estaba una muchacha y llegó una amiga de ella, pasó entre todos y se colocó delante de mí, al parecer habían llegado juntas porque no se saludaron, solo se pusieron a hablar, para darle espacio retrocedí y claro allí sentí al Sr, que me tocó el trasero como por accidente, eso me excitó, yo me balanceaba bien disimuladamente lo sentía bien cerca, me apoyé sobre mi pierna derecha para acercarle el culo y volví a sentir su mano, no era la palma claro era el dorso, él la medio retiró pero al ver que me quedé en la misma posición volvió a colocarse como estaba, me paré derecho nuevamente me moví otros milímetros y me volví a apoyar en mi pierna derecha, aquí ya no había dudas, el sr. movió su mano acariciándome como podía, era una situación muy morbosa, así estuvimos jugueteando hasta que me tocó pedir, que mal quería seguir haciendo cola ( primera vez ).

No pudimos sentarnos cerca, aunque si nos veíamos mientras comíamos, yo pedí solo un helado ( ya había almorzado ), esperé a que él terminara de comer, me levanté y fui al baño, entré al cubículo y me coloqué de espaldas como si estuviera orinando, alguien entró, miré de reojo y me aseguré que fuera él, dejé caer los pantalones y me subí un poco la franela sosteniéndola con los antebrazos, pues allí estaba yo, con un cachetero de encaje negro con los pantalones por las rodillas, el viejo entró como buscándome, a penas me vio hizo un sonido como de silbido y dijo algo en voz baja que no logré entender, se acercó, yo lo miraba de reojo, me miró unos segundos y me agarró por la cintura, sus manos eran toscas y callosas, las sentía como una lija, se me acercó y me abrazó por detrás, metía sus manos y me agarró el pecho, me besaba en el cuello y me recostaba su paquete lo sentía bien duro, luego me empujó hacia delante, tuve que abrir las piernas para no tropezarme con la poceta y coloqué mis manos en la pared, quedé como cuando un policía te revisa, recostó su paquete en mis nalgas y hacía movimientos como si me estuviera cogiendo, yo estaba demasiado excitado, tenía mi pene a mil, quería explotar, luego se alejó y se agachó un poco, me besó el cachetero y me amasaba las nalgas, me bajó el cachetero y al ver el hilo dijo: que putica tan rica¡¡, me besó las nalgas y se paró, me dijo: ya me voy que puede llegar alguien, me dio una dura y sonora nalgada, se paró a verse en el espejo y salió, yo cerré la puerta del cubículo y me estimulé el pene pero sin llegar a acabar.

Me acomodé el jean y el cachetero que los tenía por las rodillas y me fui a mi casa feliz, al fin!! me decía a mi mismo, que vaina tan morbosa había hecho!! Me sentía realizado.

Cuando llegó el viernes Luis me llamó para que fuera a su casa ya que debía ir a arreglarme para la fiesta de la noche para la broma que le haríamos a Leo. A penas llegué comenzamos a tomar, cuando ya iba por la tercera cerveza sacó el traje que debía ponerme, era un traje de Gatúbela¡¡ no era de látex como el de la película, era de lycra, al verlo dije: que va yo no me voy a poner eso!! pero entonces comenzó nuevamente con su insistencia y me convenció, me fui al cuarto a cambiarme, la parte de abajo, o sea, el pantalón era una lycra y tenía como un interior incorporado con unas tiras que no entendía, al ponérmelo me dí cuenta que el interior quedaba como suelto atrás y las tiras no sabía donde colocarlas, Luis me dijo desde afuera:

-Cuando te subas el pantalón me dices para ayudarte.
-Pues ven que no entiendo esta vaina.

Entró se paró detrás de mí y me dijo:

-Pasa las tiras entre tus piernas y súbelas y dámelas por aquí atrás.

Lo hice, las agarró y las haló diciéndome:

-Son para que no se te note la paloma.

Luego de halarlas las abrochó a una hendidura en la parte de atrás, y era verdad lo que hacía era que el pene y las bolas quedaban hacia atrás y casi no se notaban. Pasé las manos por detrás y el pantaloncito tenía una colita, era una pelotita como de pelusa del tamaño de un puño, luego me ayudó a ponerme el sostén, le colocó unos rellenos, la parte de arriba también era de lycra, era cuello tortuga, y hasta las muñecas, la mascara era más bien como un casco que me cubría toda la cabeza y la mitad de la cara, tenía arriba 2 orejitas así como de gato o más bien de gata, para las manos me colocó unos guantes con encaje, fuimos al cuarto de su hermana y me maquilló la parte visible de la cara y yo me pinté los labios, me dio unas botas negras, pensé que iba a ser muy difícil caminar con tacón pero no me pareció, se lo comenté a Luis y él me dijo que era porque eran botas y no sandalias. Toda la indumentaria era negra por supuesto.

Cuando me miré al espejo me dije a mi mismo Diossssss!!, claro no mostré ninguna reacción para que Luis no dijera nada, pero me veía espectacular, los tacones hacían que se me levantara más el culo, y claro así delgado y alto o más bien delgada y alta me veía muy bien, además con esa máscara nadie podría reconocerme, al salir a la sala comenzó a bromear diciéndome que yo si estaba buena y ese tipo de cosas, me agarraba por la colita y yo le apartaba las manos, haló demasiado la colita y se rasgó un poco justo a la altura del hueco del trasero, fuimos al espejo y no se notaba ya que la colita lo tapaba. También me dio una carterita negra para meter mi celular y metí otras cosas. Le dije que no le dijera a nadie de todo esto, de que yo me había vestido así, él estuvo de acuerdo y en ese momento llegó su papá, no sabíamos que hacer nos miramos y nos quedamos quietos, el papá entró saludó y preguntó y quien es tu amiga la Gatica, Luis titubeó y le dijo que no era Gatica que más bien era gatico, el papá lo miró extrañado, y Luis le dijo que era un amigo disfrazado de Gatubela porque íbamos una fiesta de Halloween, el papá quedó como anonadado y hasta que no me escuchó hablar no se convenció que era hombre y no se dio cuenta que era yo, por supuesto nos conocíamos. Sabiendo que era hombre me miraba con deseo, al darme la mano para saludarme parecía que no me la quería soltar, me ofreció de tomar otra cerveza y hablamos un rato, Luis nos dejó varias veces solos ya que estaba arreglándose, me trataba muy amable y cordial casi sentía que trataba de conquistarme, yo me sentía rara, no se, me gustaba que fuera tan atento, me sentía como consentida, jaja, casi sin planearlo yo hacía movimientos como amanerado como tratando de calentar al Sr.

Cuando salimos hacia el local donde ya se encontraban Leo y Juan, el Sr. quería que siguiéramos tomando con él, y yo en el fondo quería quedarme jaja que cosa tan rara, bueno bajamos y nos fuimos al local, en el carro le dije a Luis que así sentado si incomodaba el pene, además de eso me sentía muy sensible, la lycra hace que todo se sienta mucho más, sentía el aire frío como recorría mis piernas, la tapicería del carro se sentía bien suave, la carterita encima de mis muslos la sentía dura y cosas así, lo que quiero decirles es que se sentía hasta un soplido.

Ya era de noche, al entrar vi a Leo y fuimos hasta donde estaba él, Luis me presentó como su prima, en el local no todos estaban disfrazados, al que no veía era a Juan, resulta que justo en ese momento es que Luis me dice que lo tiene que ir a buscar a su oficina la cual queda al otro extremo de Caracas, yo tratando de disimular le dije: ¿y eso?, despidiéndose me dijo: vuelvo rápido.

Eso me molestó porque no me había comentado ese pequeño detalle, me sentía vulnerable al estar vestida así y sin ningún cómplice, Leo comenzó a buscarme conversación y yo ponía la voz lo más aguda y suave posible, la verdad no me paraba mucho, andaba como pendiente de otra cosa, me hablaba pero miraba hacia otro sitio, estábamos parados en la barra y me invitó un ron, ya al segundo me sentía mareada, en eso estábamos cuando ya me decidí a mostrarme cariñosa con Leo llegó el tal Ricky el nuevo novio de mi ex, y saludó a Leo, nos presentó y se quedó hablando con nosotros, de repente Leo nos dijo: ¡ya vengo! y se perdió entre el tumulto de gente, me quedé pensando que el plan no estaba resultando, el verme tan femenina y pasar por una mujer no era una ventaja, ¡¡lo habíamos planeado mal!! hablando con Ricky entre la bulla de la música nos hablábamos casi al oído, era un tipo grande y musculoso, con barba de tres días, se veía un poco cansado, se colocaba bien cerca de mi, con cualquier excusa mientras hablábamos me tocaba, el olor mezclado de su chaqueta de cuero y su perfume me estaba gustando, me decía a mi misma, noooooo!! este tipo te tumbó la novia!!

Me comentó que estaba bien cansado porque había viajado todo el día, me decía que no sabía que Luis tuviera una prima tan linda y esas cosas, pensé: desgraciado este anda conquistando y se acaba de empatar con mi ex, al rato me invitó a bailar, al principio me negué pero comenzó a payasear frente a mi bailando me sentí ridícula y salí a la pista con él, era un merengue rápido, me tomó entre esos tremendos brazos y me apretaba contra él, era más alto que yo, entre lo que había tomado y ese montón de vueltas que me daba estaba eufórica, de repente se acabó la canción y pusieron algo más lento, cuando hice amago como para ir a la barra, me agarró me miró y riendo negó con la cabeza, entendí que quería quedarse bailando, me acerqué y me tomó entre sus brazos nuevamente, allí sentí su calor, sus músculos, me sentía sumisa, apoyé mi rostro entre su cuello y su pecho, él se acercaba cada vez más hasta que claro me recostó su palomota, como es más alto que yo la sentía arriba de mi pene, comenzó a bajar su mano y me agarró la colita, yo me sentía como volando, mareada entre el alcohol y su olor, la música a todo volumen, un gentío a nuestro alrededor y todo oscuro, el pene me incomodaba porque se quería parar, se medio agachó y me besó, me metió la lengua hasta la garganta, nunca me había besado con un hombre, allí me sentí más nena que nunca, bajó más la mano, y la metió debajo de la colita, no recordaba que había un mini huequito y él lo encontró y metió el dedo, desgraciado me tocó el hueco y quería meterme el dedo en el culo, allí reaccioné y le dije al oído: eres un tremendo!!

Me fui a la barra meneando el trasero y él llegó disculpándose, yo no veía a Leo por ningún sitio, bueno ya igual no había funcionado el plan, fui para afuera del local y llamé a Luis, me dijo que había agarrado mucha cola y que se había accidentado que no lo esperara, en eso estaba cuando Ricky salió me abrazó por detrás y me besó una mejilla y claro me lo recostó esta vez en las nalgas, me invitó a su casa y de verdad no se porque me salió un automático: si.

Los dos veníamos bien tomados, en el carro pensé bueno así ya estoy cerca de mi casa, manejaba bien torpemente por lo que supuse que estaba más tomado que yo, resulta que su apartamento queda a media cuadra del mío, subimos y nos empezamos a besar, lo que pensé fue en terminar de emborracharlo para salirme de allí, así que lo paré y le dije que quería un Whisky, me lo sirvió y nos sentamos, lo reté a tomarlo fondo blanco y me dijo que cual era el premio si lo hacía , le dije: bueno hazlo y verás, me miró a los ojos y se lo tomó de un trago, me paré y comencé a bailar frente a él, me coloqué de espaldas y movía el culo, comencé a descender y descender hasta que la colita hizo contacto con su jean a la altura del pene, le restregué las nalgas durante como 1 minuto, sentía que se le paraba cada vez más, con la sensibilidad que da la lycra se sentía muy rico, pero dentro de todo sentía como una arrechera por estar complaciendo así al que me había dejado sin novia, era un sentimiento que nunca había experimentado, una mezcla de rabia con deseo, me agarró y me hizo sentar encima de él, trató de agarrarme las tetas, pegué un brinco, me paré y le dije que iba al baño, cuando entré me encerré, no sabía que hacer!! Sentía una serie de cosas, pero lo que más sentía era miedo a que me reconociera.

Estuve como 5 minutos en el baño y él no me llamaba, abrí la puerta sigilosamente y fui a la sala, Dios gracias¡¡¡¡ se había dormido en el sofá. Salí del apartamento y me fui a mi edificio, no quería entrar así vestida a mi casa así que me fui a casa de Luis para cambiarme, lo llamé al celu y no me atendió, no era tan tarde así que toqué el timbre de su casa, me abrió su papá que al verme parecía que había visto a Pamela Anderson, me dijo: hola gatubela¡¡ me hizo pasar, estaba con un amigo, me lo presentó, era un Sr, un poco mayor que el papá de Luis y más descuidado, el papá de Luis era como de 60 años alto y delgado había quedado viudo hace ya algunos años, el amigo tendría como 65 y era bajo y panzón.

Luego que me lo presentó le pregunté por Luis y me dijo que estaba accidentado y que aún no iba a llegar, le restó importancia a mi pregunta y me invitó a sentarme y que me tomara una cerveza, me trataba como a una dama, su amigo me miraba con cara de deseo, ambos estaban bien tomados, pensé en ir al cuarto de Luis a cambiarme pero no podía porque me reconocería el papá de Luis, así que acepté la cerveza, cuando nos sentamos el papá de Luis le dijo a su amigo que se llamaba Pepe que yo era el que él le había mencionado hace rato, me decían: que bueno que viniste, que me veía muy linda, que cualquiera me confunde con una linda mujer y ese tipo de cosas. Me preguntaron sobre como escondía el pene y les expliqué que estaba metido entre mis piernas dentro de un saquito que se amarra con dos tiritas hacia atrás, ellos me dijeron que seguro me incomodaba y que quería ver como se amarraba, para no seguir explicándoles me paré y ellos se pararon detrás de mí, agarré el borde de la lycra para que vieran donde se enganchaba, ellos también agarraron el mismo borde pero la estiraban hacia fuera por lo que me veían claramente las nalgas, eso me excitó muchísimo, ver como esos dos viejos se babeaban viéndome las nalgas, quedaron bien complacidos por la “ explicación “ y nos volvimos a sentar.

Eran bien amables y cariñosos, no se porque pero sentía una gran necesidad de complacerlos, ellos cada vez más me trataban como mujer y yo cada vez más les seguía el juego y ponía mi voz cada vez más femenina, de repente pusieron música y el papá de Luis me invitó a bailar, era un bolero super suave, me abrazaba muy tiernamente, me acariciaba detrás del cuello, cada vez bajaba más la mano y me rozaba la colita, a la mitad de la canción comencé a sentir que me recostaba el pene, esto me excitó mucho, cerré los ojos y me dejé llevar, cuando comenzó la segunda canción sentí algo atrás de mí, era Pepe que quería bailar conmigo, le dí la espalda al Papá de Luis y comencé a bailar con él, el papá de Luis no se sentó, bailaba detrás de mi, así estábamos cuando me abrazó desde atrás, me agarraba mis tetas falsas me besaba el cuello y me recostaba su paloma que ya la tenía bien parada, yo estaba demasiado excitada, totalmente entregada, Pepe me tomó por el rostro y me besó, me tomó por los brazos y mientras nos besábamos me llevaba hacia el sofá, se sentó, yo me senté de frente a él en su piernas y continuábamos besándonos, el papá de Luis se paró a mi lado y me agarró la cabeza y dirigió mi rostro hasta su pantalón a la altura de su pene, me restregó su paloma en la cara un rato y luego la separó, entendí lo que quería, le solté la correa, le quité el botón y le bajé el cierre, mientras hacía esto Pepe me besaba como podía y me agarraba las nalgas, cuando su pantalón cayó me volvió a restregar mi cara en su interior, sentía su duro pene como pasaba por mis mejillas mi boca me lo restregué por toda mi cara, hasta que no aguanté y bajé el interior, era un pene sin circuncidar, tenía un tamaño normal como de 17 cm, las bolas le colgaban bastante, lo agarré y lo llevé a mi boca, que cosa tan divina es mamar, se siente raro porque su textura es bien suave pero a la vez es bien duro, me sentía bien puta haciéndolo.

De repente se sentó y yo quedé con la boca abierta, me paré de las piernas de Pepe y me arrodillé entre las piernas del papá de Luis y seguí mamando, me agarraba por la cabeza y trataba de que me lo metiera cada vez más, lo miré y su cara de gozo me hacía sentir feliz. Pepe se bajó los pantalones me agarró la mano y me la puso en su pene, comencé a masturbarlo mientras mamaba, luego dijo algo que no recuerdo y me agarró y me puso entre sus piernas, aún no lo tenía del todo parado pero luego de chupárselo un poco se le paró, era un poco más corto pero más grueso, cuando volteé a ver al papá de Luis me dí cuenta que se había parado, luego sentí que llegó, Pepe le dijo que yo mamaba muy bien, que era toda una ricura.

El papá de Luis se arrodilló detrás de mí, primero me acariciaba el culo, me amasaba las nalgas, luego me bajó la lycra hasta las rodillas, me dio una nalgada para que levantara las rodillas y bajarme el pantaloncito hasta los tobillos, siguió en lo mismo pero también pasaba sus dedos por mi aún virgen culo, luego comenzó a lamerme las nalgas y me pasó la lengua por el culo, Diosssss que ricoooo, me sentía en el cielo, me comenzó a untar algo en el culo cuando volteé vi un envase de mantequilla, la mezclaba con saliva y comenzó a meterme un dedo, dejé de mamar para sentir mejor lo que me hacían por detrás, Pepe aprovechó para tomar cerveza, me erguí arrodillado levemente porque me dolía la presión que hacía para meterme un dedo y me empujó hacia delante y me dijo: sigue mamando… le hice caso y me volví a meter el pene de Pepe en la boca, de repente sentí que me entró un dedo, uffffff¡¡ me lo saqué de la boca respiré profundo y seguí, al minuto ya el dedo entraba y salía fácilmente ayudado por la mantequilla, luego de unos minutos me agarró por la cintura y comenzó a metérmelo, tuve que dejar de mamar nuevamente mientras trataba de entrar en mí, me dolía mucho, empujaba un poco y luego me lo restregaba alrededor de toda la raja, y luego volvía a intentar, me recosté de los muslo de Pepe mientras continuaba en su labor de penetrarme y aflojé, dejé de apretar y claro así me metió la cabeza, ufffff fue lo que dije, como me dolía!! y a penas me había entrado la cabecita…Pepe movía su pene y me lo pegaba por las mejillas, lo agarré y comencé a mamar nuevamente mientras atrás el papa de Luis se quedó quieto, coloqué mi mano hacia atrás a la altura de la ingle para impedir que me lo metiera más, cuando sentí que ya era soportable el dolor quité mi mano y él empezó a empujar nuevamente, lo metía con cuidado pero firmemente sin parar hasta que entró completo, sentía una felicidad inexplicable por haber recibido todo ese pedazo dentro de mí, su cuerpo me envolvía, se recostó encima y comenzó a meter y sacar poco a poco, lo hacía suavemente, es difícil de explicar pero el dolor no es que cede, más bien se transforma en placer, cuando comencé a gemir de placer se colocó erguido así arrodillado como estaba me agarró por la cintura y comenzó a penetrarme con más fuerza, me sentía bien puta así gozando, ser penetrado es demasiado divino…..mis gemidos eran con voz femenina, le decía: que rico, así dale, me estás mariquiando, soy tu Gatica linda, gózalo que esto no es todos los días y cosas así, sus bolas chocaban con las mías, además cuando arremetía hacia adentro sonaba un plas plas del choque de su cuerpo con mis nalgas.

Luego de un rato dándome duro, paró y Pepe dijo que también quería probar mi culito, me lo sacó y sentí como que faltaba algo, me puse de pié y me terminé de quitar el pantalón de lyca, tenía una erección a media asta, mientras me estuvieron penetrando así se mantuvo mi pene, medio parado, Pepe no se movió, cerró un poco las piernas, me coloqué de espaldas a él y bajé poco a poco me agarró por las nalgas y me guió hasta la punta de su pene, me apoyé con mis manos en sus rodillas, y me dejé guiar, cuando sentí que la cabecita me rozó el culo comencé a menearme en círculos como para provocarlo, como que se calentó demasiado porque me agarró duro y me hizo bajar rápido, ufffff, me dolió, era más grueso, me quedé quieto ya sentado encima de él, el papá de Luis se acercó para que se lo mamara, comencé a menearme y Pepe gemía, estar así me hacía sentir toda una reina, Pepe me agarraba las tetas y no sé porque las tenía bien sensibles, nunca me había gustado cuando mi ex me chupaba las tetillas, pero Pepe me las agarraba y me pellizcaba y me excitaba mucho!! debe ser por las pastillas ahora que lo pienso, se lo comencé a mamar en la cabecita mientras se lo agarré por la base y luego de cinco minutos en esa posición me acabó en la cara, me salpicó en todas partes, seguí meneándome lo mejor que podía pero Pepe no acababa, me lo saqué por iniciativa propia y me monté de frente como cuando nos estábamos besando, agarré su pene y me lo metí yo solita, parecía la propia zorra, así me gustaba más me movía como toda una experta y besé a Pepe nuevamente mientras me movía bien duro hasta que acabó dentro de mí, cada chorro que salía de su pene sentía que inundaba mi ser y me estaba dejando marcado para siempre, me sentía utilizada y humillada pero feliz, nos tiramos los 3 en la alfombra exhaustos, ellos se subieron sus pantalones, yo me quedé así sin la parte de debajo de mi disfraz, me escurría leche por el culo.

El papá de Luis trajo 3 cervezas más, nos la tomamos y Pepe se fue, fui al baño a orinar y a sacar el semen de dentro de mí, cuando salí ya el papa de Luis se había ido a acostar, fui al cuarto de Luis me vestí y me fui. Al llegar a mi casa me hice la paja y me dormí ya que estaba cansado.

Dejé de tomar las anticonceptivas y era verdad los efectos cedieron, las nalgas me quedaron un poco más grandes de cómo las tenía pero nada exagerado ahora parece que les llama la atención tanto a hombres como a mujeres, ninguno de mis amigos se enteró de lo que pasó, luego de eso por supuesto cambié un poco, me encantan los maduros, además me gustan los feos, jaja ¿que tal? No sé porque pero esos son los que me llaman la atención, a pesar de que soy agraciado y pudiera levantarme a alguien bien atractivo estos no me calientan, siento como una necesidad de complacer a los feos, a los que nadie toma en cuenta, además lo que me excita es la situación, algo morboso.
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¡Truco o Trato!
"A los verdugos se les reconoce fácilmente: tienen cara de miedo."
Jean-Paul Sartre

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